Ginebra. – Una misión internacional de investigación respaldada por Naciones Unidas determinó que existen “motivos razonables” para concluir que Estados Unidos cometió crímenes de guerra durante dos ataques aéreos efectuados en Irán el pasado 28 de febrero, uno de ellos contra una escuela primaria que dejó decenas de civiles muertos, en su mayoría niños.
El ataque contra la escuela Shajareh Tayyebeh, ubicada en la ciudad de Minab, provocó la muerte de al menos 157 personas, entre ellas aproximadamente 123 niños menores de 13 años, según los investigadores. En total, las dos operaciones analizadas por la misión dejaron al menos 178 civiles muertos.
El informe sostiene que los ataques fueron indiscriminados y que las fallas en la identificación y verificación de los objetivos fueron de tal magnitud que, según los investigadores, “fueron más allá de la negligencia”.
La misión señaló que la escuela constituía un objetivo civil claramente identificable y cuestionó que se hubieran adoptado las medidas necesarias para determinar que el lugar estaba ocupado por estudiantes y profesores antes de efectuar el ataque.
La investigación también examinó un segundo ataque contra un complejo deportivo y una zona residencial en Lamerd, que, de acuerdo con sus conclusiones, provocó víctimas civiles y daños a infraestructura.
El análisis de Naciones Unidas se produce meses después del ataque y se suma a investigaciones anteriores sobre la destrucción de la escuela. Human Rights Watch había señalado en marzo que el hecho debía ser investigado como un posible crimen de guerra y que la presencia de instalaciones militares cercanas no convertía automáticamente a la escuela en un objetivo militar legítimo.
También acusa a Irán
El informe de la misión no se limitó a las acciones estadounidenses. Los investigadores también acusaron a las autoridades iraníes de haber cometido crímenes de lesa humanidad durante la represión de protestas antigubernamentales, incluyendo homicidios, torturas, detenciones arbitrarias y otras violaciones de derechos humanos.
La misión, integrada por expertos independientes, tiene como objetivo documentar posibles violaciones y contribuir a eventuales procesos de rendición de cuentas, pero no constituye por sí misma una sentencia judicial.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha rechazado las conclusiones de organismos internacionales sobre las operaciones militares y ha cuestionado la actuación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El Gobierno estadounidense tampoco había aceptado públicamente responsabilidad por el ataque a la escuela, mientras continuaban las investigaciones sobre lo ocurrido.
El caso podría convertirse en uno de los principales episodios de controversia jurídica internacional derivados de la guerra entre Estados Unidos e Irán, particularmente por el elevado número de menores muertos y por las obligaciones que establece el derecho internacional humanitario para proteger a la población civil.

















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